Los cuatro debutantes del Campeonato Mundial Red Bull Air Race de este año están rompiendo todo tipo de records pero, quizá el aspecto más impresionante e inesperado es el alto grado de competitividad que han mostrado los cuatro en la primera mitad de la temporada 2009. Más allá de los fantásticos logros del ambicioso piloto australiano Matt Hall, antiguo piloto de la Real Fuerza Aérea de su país que ha reescrito el libro de los records con la consecución de 19 puntos en 3 carreras y que ahora está situado en una impresionante cuarta posición de la clasificación general, los otros tres novatos han cuajado sendos inicios de sus carreras en el Air Race que han sido impresionantes, con unos cronos que muchas veces han estado sorprendentemente cerca y que, a veces, han sido mejores que los de un buen número de veteranos.
Tanto el alemán Matthias Dolderer como el japonés Yoshi Muroya y el joven canadiense Pete McLeod han sido capaces de conseguir un punto del campeonato – el que se da por lograr la undécima plaza – y se muestran confiados de que podrán añadir alguno más a su casillero en la segunda parte de la temporada. Así pues, 2009 no solo ha sido el año en que se ha introducido la mayor cosecha de debutantes del Air Race sino que además es la más exitosa de toda la historia, al haber puntuado todos ellos en las tres primeras pruebas, algo que nunca había pasado con anterioridad. En años pasados, los debutantes a menudo estaban a unos 20 segundos de los líderes, como mínimo. Pero este año las diferencias, si las hay, rara vez pasan de los 8 o 10 segundos.
“Nosotros esperábamos una actuación más conservadora de los novatos, quizá con alguna sorpresa en las clasificaciones pero, la verdad es que los resultados son impresionantes y las prestaciones que han mostrado todos ellos han superado con mucho nuestras mejores expectativas”, ha asegurado Heinz Moeller, Director de Aviación del campeonato. El Red Bull Air Race realizó una serie de campamentos de entrenamientos el año pasado para los pilotos que quisieran entrar en el certamen y Moeller ha comentado que esos esfuerzos estaban dando sus frutos sobradamente. “En aquel momento, decidimos modificar nuestros criterios sobre el proceso de preparación y en vista de los resultados actuales, acertamos plenamente”.
Una de esas modificaciones ha sido el hecho de que cada uno de los cuatro debutantes esté recibiendo asesoramiento directo de varios antiguos pilotos del campeonato – del británico Steve Jones y del alemán Klaus Schrodt para ser más precisos. En el pasado, nuevos pilotos como el americano Michael Goulian (en 2006), el austriaco Hannes Arch y el ruso Sergey Rakhmanin (en 2007) y el sudafricano Glen Dell (en 2008) tuvieron que aprender los mecanismos y trucos para desenvolverse en la competición por su cuenta. Antes de que Arch revolucionara el campeonato, pasando de ser 11º en su primer año (2007) a ser campeón en el segundo (2008), lo normal era que los debutantes tardaran algunos años en llegar a tener el nivel de los pilotos punteros, obviamente más veteranos. Pero todo eso ha cambiado.
“Son un grupo de pilotos impresionante”, ha confirmado Jones, quien también se encarga de hacer los comentarios técnicos de la retransmisión televisiva del Air Race. “Este año los debutantes están muy bien preparados. Todos ellos han realizado una gran cantidad de entrenamientos previos a la carrera. Pero estos chicos también son pilotos experimentados. Ellos quieren superarse los unos a los otros y quieren sorprender a las ‘viejas glorias’. El Red Bull Air Race no da margen a los que cometen errores y ellos ya se han dado cuenta de ello. Los cuatro han aprendido que no se puede ganar nada si vuelan de manera descuidada, por lo que han asumido que la mejor manera de volar por el trazado es con suavidad y limpieza”.
Matt Hall, de 37 años, esperaba hacer una buena campaña en 2009 después de cerrar una carrera repleta de condecoraciones como piloto de combate de la Real Fuerza Aérea de Australia. Pero este humilde hombre proveniente de Merewether ha llegado a sorprenderse a si mismo con dos quintas plazas y un séptimo puesto, después de cambiar un caza F-18 por un MXS-R.
“Estoy muy contento con mi actuación hasta el momento”, ha afirmado. “Yo esperaba haber llegado a estar dos veces en los Top 12 y como mucho una vez en los Súper 8. Por otro lado, espero que la segunda mitad de la temporada vaya de la misma manera en que ha ido la primera: aprendiendo y desarrollando mi experiencia de carrera”.
Hall ha comentado que, pese a sus resultados, ha cometido un gran número de fallos, que incluyen dos impactos contra sendos pilones en los Súper 8 de Windsor y que le relegaron a la séptima posición final – su peor resultado del año. “Me siento feliz con todos los errores que he cometido, ya que todos han sido errores no muy graves y que me están ayudando a conseguir mi meta de este año, que es ganar experiencia. Lo peor que me podría pasar este año es volar de manera peligrosa o no cometer un solo error en absoluto. Esto último podría significar que todavía no habría encontrado mis límites antes de empezar a exigirme más a mi mismo cuando empiece el campeonato del año que viene”.
El inesperado éxito de Hall en 2009 parece haber puesto una cierta presión, aunque sea de manera tácita, sobre los otros tres debutantes. Volando al máximo para tratar de conseguir puntos en Windsor, Dolderer recibió la orden de abandonar el trazado por volar de manera peligrosa mientras que, por su parte, Muroya tuvo un fuerte impacto contra un pilón en los entrenamientos previos a esa carrera. McLeod, quien con 25 años es el piloto más joven que jamás ha participado en el campeonato, también ha tenido algunos momentos complicados en pista en la primera parte de esta temporada, aunque mejoró de manera notable en su carrera local, la de Windsor, en la que obtuvo su mejor resultado, un undécimo lugar, después de haber realizado una serie de buenos vuelos durante todo el fin de semana.
“Si algunos veteranos cometen errores, que sepan que estaremos ahí mismo para recoger los puntos que ellos puedan perder”, ha afirmado McLeod, siempre seguro de si mismo. “Hasta ahora, estoy contento con mis prestaciones, tanto dentro como fuera de la pista. Por supuesto, hubo algunas sorpresas y frustraciones en la carrera de Abu Dhabi, donde pudimos comprobar la lentitud de nuestro avión en relación al resto de máquinas del campeonato. El equipo y yo nos estamos desarrollando al mismo tiempo. En mi caso, sigo mejorando sin parar y ese es el máximo objetivo de este año”.
McLeod, que espera ganar el campeonato como muy tarde cuando tenga 30 años, asegura que no se preocupa más de los puntos y de las posiciones que consiga este año que de mejorar constantemente. “Estamos sentando las bases para nuestro futuro. No estoy volando al límite de mis posibilidades porque las metas que me he marcado no tienen que ver con los puntos o las posiciones que pueda obtener. He cometido un montón de errores y estoy aprendiendo de ellos. Hasta el momento no me arrepiento de ninguno de los errores que he cometido, ya que creo que me están yendo bien para mejorar y afianzar mi estilo de vuelo. Ninguno de mis impactos contra los pilones ha sido como consecuencia de haber volado al límite. Y si te fijas, todavía no he sido apartado de un trazado por una descalificación”.
Dolderer, de 38 años, se llevó un punto por su 11ª plaza en la carrera inaugural del año, en Abu Dhabi, pero ha sido 13º en las dos siguientes carreras. El alemán, no obstante, está contento con haber podido superar sus propias expectativas respecto al hecho de haber puntuado ya en su primera prueba – pese a sentirse algo decepcionado con su falta de regularidad. El germano ha asegurado que los cuatro debutantes tienen muchas ganas de emular los pasos de Hannes Arch.
“Arch ha demostrado que es posible llegar a la cima en un periodo más corto de tiempo del que se creía”, ha comentado Dolderer. “Y eso nos motiva. Mi plan era aprender tanto como me fuera posible e intentar no hacer ningún gran fallo en la primera mitad del año. He cometido algunos errores tales como no volar por la trazada idónea. Pero me siento satisfecho de que esos hayan sido fallos menores, lo que significa que estoy yendo por buen camino. Incluso he llegado a puntuar, lo cual ha superado mis expectativas. De cara a la segunda mitad del campeonato, mi objetivo principal es el de ser más regular en mis vuelos. Y si es posible, intentaré llegar a clasificarme alguna vez entre los 10 primeros”.
Muroya, de 36 años, puntuó por primera vez en su carrera en la prueba de San Diego, con una meritoria undécima plaza, que fue el fruto a toda una pretemporada dedicada a entrenar de manera intensiva. El nipón considera que esa ha sido la clave del éxito de los cuatro debutantes en la primera mitad del Campeonato Mundial Red Bull Air Race de 2009. Muroya, el primer piloto asiático de la historia del certamen, ha dicho que sus tiempos acostumbran a estar, como mucho, a diez segundos del piloto más rápido.
“Estoy completamente feliz con los resultados obtenidos hasta el momento. Tanto que creo que estoy cumpliendo con mi programa para 2009 a rajatabla”, ha asegurado. “Para la segunda parte del campeonato, tengo como objetivo el volar sin recibir penalizaciones y entonces, encontrar trazadas más rápidas de cara a las dos últimas carreras. Lo que de verdad quiero es llegar a clasificarme una vez entre los 8 primeros”. Muroya es consciente de que la mayoría de penalizaciones que ha recibido han sido por volar demasiado alto a través de las Puertas Aéreas, un tipo de error muy común entre los debutantes. “Mis penalizaciones tienden a ser por eso. Había planeado no ir demasiado al límite y aprender al máximo en las primeras tres carreras. De hecho, no he sentido la presión en absoluto. Pero eso cambiará un poquito en las próximas tres pruebas”.
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